Todos los semestres surge la misma consulta en el estudio: ¿la cuota alimentaria fijada hace un tiempo sigue siendo la que corresponde pagar hoy? La respuesta corta es que no necesariamente, y vale la pena repasar por qué.

El problema de las cuotas "congeladas"

Es habitual que un convenio de alimentos fije un monto fijo en pesos, sin ningún mecanismo de actualización. Con el paso de los meses, ese monto pierde poder adquisitivo y deja de cubrir las necesidades reales del hijo o la hija para quien fue pensado.

Cuando esto ocurre, no hace falta esperar a un "gran cambio" para pedir la revisión: alcanza con acreditar que las circunstancias económicas cambiaron desde la última fijación.

Qué mecanismos existen para actualizar

En la práctica, dos caminos son los más utilizados: pactar un porcentaje fijo sobre el salario de quien paga (que se ajusta automáticamente con cada aumento), o fijar una cláusula de actualización periódica según un índice objetivo. Ambos evitan tener que litigar cada seis meses por lo mismo.

Cuando no hay cláusula de actualización y el monto quedó desactualizado, el camino es solicitar un incidente de aumento de cuota, acreditando el cambio en las necesidades del hijo o en la capacidad económica de quien debe pagar.

Nuestra mirada

Como estudio, recomendamos siempre incluir una cláusula de actualización desde el convenio inicial — evita judicializar innecesariamente un reclamo que, en el fondo, es bastante previsible. Cuando ya existe un convenio sin esa previsión, no hay que resignarse: el incidente de aumento es una herramienta ágil y accesible.

Si te encontrás en esta situación, podés escribirnos y evaluamos tu caso sin compromiso.

SB
Santiago Ezequiel Benítez
Abogado del foro local · SB y Asociados